Verdad

Le regalaron una máquina de la verdad. Cabía en un bolsillo. Cuando su micrófono captaba una mentira en el tono de voz del interlocutor, la máquina emitía un zumbido. La probó charlando con su mejor amigo, con su mujer y con sus padres, a lo largo de un día sorprendente, lleno de descubrimientos que quizá hubiese preferido no haber hecho jamás. Al anochecer se sorprendió a sí mismo merodeando por los muelles, reflexionando sobre sus nuevos conocimientos: que su amigo le soportaba más por costumbre que por afecto, que su mujer ya no le amaba, que nunca fue un hijo deseado. Se preguntó qué podría hacer con aquellos descubrimientos y, cuando al fin dio con una respuesta, se acercó al borde y arrojó el detector de mentiras con toda la fuerza posible. El artefacto se hundió con un Plop y produjo unas ondas efímeras que se extinguieron casi al mismo tiempo que el sonido. Ahora sólo le faltaba ejercitarse en la ardua disciplina del olvido.

8 Responses to “Verdad”

  1. Maitetxu Says:

    Creo que si descubriéramos todas las mentiras que nos rodean, o de las que rodeamos, tendríamos que ejercitarnos mucho en esa disciplina tan ardua del olvido. Yo que la tengo incorporada de serie,( la maquinita esa de la verdad) cuando dentro me zumba, la ignoro, muchas de las veces porque la vida me ha enseñado a ser benevolente…y como le decía a alguien uno de estos días, se nos llena la boca hablando de “verdad” pero estamos instalados en la “impostura”. Dos besos Alexis

  2. Maldini Says:

    Hoy la ciencia adelanta que es una barbaridad; hay que ver las cosas que inventan.

    (¿No recordarás, más o menos, en que pantalán se te cayó la maquinita?)

  3. Alexis Ravelo Says:

    Besos para ti también, Maitetxu. Mejor llenar la boca de otras cosas que de palabras vanas.
    Maldini: Hay que ver cómo te gusta un juguete peligroso…

  4. Marlene K. Says:

    Yo también vibro sola sin maquinita…por eso a veces me echo al mar para sumergirlas todas y callar el zumbido vibrante de las mentiras propias y ajenas. Cuando vuelvo a caminar sobre la tierra, tengo los oidos medios tapados, no es exactamente olvido, más bien consciente inconsciencia…algo así…

    Muacks Ale

  5. Alexis Ravelo Says:

    Un beso para ti también, Marlene. Gracias por no olvidarte de mí.

  6. Marlene K. Says:

    Eso nunca, como podría ser…bzz zumbido…jeje…ya sabes que no!
    Besito

  7. Rafa Says:

    …debajo del colchón colecciono mentiras

    que pasan inadvertidas

    …aún se me hace duro abrir la vieja caja de zapatos

    donde escondo los te quiero de mis amores fugaces

    …sin embargo, debido a la falta de espacio,

    hace tiempo que dejé de juntar indiferencias.

    (Fragmento del poema Colecciones)

  8. sandra Says:

    Este microrrelato me trae a la memoria este Haiku de Mario Benedetti:
    no sé mentir
    nunca he mentido salvo
    cuando he sabido

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