Evidencias
Después de años de terapia, valerianas, somníferos, masajes relajantes y lecturas supuestamente soporíferas, averiguó al fin que la causa de su insomnio era el temor a no volver jamás a despertarse.
Después de años de terapia, valerianas, somníferos, masajes relajantes y lecturas supuestamente soporíferas, averiguó al fin que la causa de su insomnio era el temor a no volver jamás a despertarse.
Abril 10th, 2008 at 7:24
Vivir en un contínuo sueño. Eso es lo que me hace ver mi realidad. El no dormir lo experimenté durante un tiempo, pero descubrí que así no soñaba. Desde ese día sueño de día y de noche. Un abrazo.
Abril 14th, 2008 at 10:02
Joder… que ganas de escribir.
Me voy corriendo (con perdón), que si no se me pasan enseguida, como las de trabajar y esas cosas.
Mardito roeó!!! Por tu curpita me duelen los dedos!
Abril 14th, 2008 at 11:11
Jajajajajajajajajajañ. Cuando lo publiques avisa. Estoy cansadito de visitar tu blog para ver si metes una entrada nueva.
Abril 14th, 2008 at 14:49
Perrrro… ya lo he intentado todo.. un descenso a los infiernos, pasando una temporada allí, y una orgía en el cielo, aburridísima.
Ahora sólo me falta contarlo.
Abril 14th, 2008 at 18:44
Leí La tintorería. ¿Y lenguas muertas?